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AHORA QUE NO PUEDES SALIR FUERA, ES UN BUEN MOMENTO PARA IR HACIA ADENTRO

Sabemos como está el mundo en este momento, todos tenemos la palabra coronavirus muy presente en nuestra cabeza, todos nos hemos visto afectados por la reclusión, el aislamiento, el miedo, la incertidumbre que esta pandemia ha traído con ella.

Los viajeros, han perdido su libertad de viajar

La gran mayoría hemos perdido nuestra libertad de salir fuera de nuestras casas, de quedar con nuestras familias, nuestros amigos, de desarrollar nuestros trabajos.

Muchos han perdido a seres queridos

Muchos han perdido su vida

Sin duda, cuando acabemos este estado de alarma y volvamos a las calles, no volveremos siendo los mismos, ni al mismo mundo que dejamos.

Sabemos la situación externa, pero ¿sabes tu situación interna?

¿Por que no aprovechar este tiempo para viajar por dentro de nosotros, ahora que no podemos viajar por el mundo?

¿Por que no dedicar un tiempo al día para amar a los demás, aunque no estén cerca, buscándoles dentro de nuestros corazones, donde siempre estamos unidos?

¿Porqué no dedicar un tiempo al día para el silencio, que permita escucharnos por dentro?

¿Porqué no un tiempo para la aceptación, que no resignación, de nuestras circunstancias?

¿Que tal un tiempo para hacer inventario de nuestra vida?

Porque si a algo nos obliga este encierro es a enfrentarnos a nosotros mismos, y a nuestras relaciones personales mas cercanas.

Teníamos miles de maneras de distraernos de nosotros, aprovechemos esta oportunidad para ordenarnos por dentro y ordenar nuestros afectos al igual que estamos haciendo con nuestras casas, para conocernos mas, para prestar atención a nuestros miedos, a nuestra tristeza o a si realmente estábamos llevando la vida que queríamos llevar, en fin, a ver donde estoy yo.

Para mirar a quien tenemos cerca a los ojos, sin la prisa en la que vivíamos.

Para amar a los que están lejos

Para compadecernos de la perdida de los demás, para darnos cuenta que el dolor del mundo es nuestro dolor.

Estamos experimentando el “que pare el mundo que yo me bajo”

Ha parado el mundo ¿y bien? Cuando vuelva a girar, subirás a él en el mismo punto que cuando te bajaste?